viernes, 27 de marzo de 2009


Hoy que llevo en la boca el sabor a vencido procura tener a la mano a un amigo que cuide tu frente y tu voz. Y que cuide de ti, para ti y tus vestidos y a tus pensamientos mantenlos atentos y a mano a tu amigo. La importancia de verte y morderte los labios de preocupación es hoy tan necesaria como verte siempre, como andar siguiéndote con la cabeza en la imaginación. Porque sabes, y si no lo sabes, no importa, yo sé lo que siento, yo sé lo que cortan después unos labios, esos labios rojos y afilados y estos puños que tiemblan de rabia cuando estas contenta. Que tiemblan de muerte si alguien se te acercara a ti. Hoy procura que aquella ventana que mira a la calle en tu cuarto se tenga cerrada, porque no vaya a ser yo el viento de la noche y te mida y recorra la piel con mi aliento y hasta te acaricie y te deje dormir y me meta en tu pecho y me vuelva a salir y respires de mí. O me vuelva una estrella y te estreche en mis rayos y todo por no hacerme un poco de caso, ten miedo de mayo, y ten miedo de mí, porque no vaya a ser que cansado de verte me meta en tus brazos para poseerte y te arranque las ropas, y te bese los pies y te llame mi diosa y no pueda mirarte de frente y te diga llorando después: por favor tenme miedo, tiembla mucho de miedo mujer, porque no puede ser...