domingo, 12 de julio de 2009


Pero resulta que soy torpe para enterder, como un caballo de ajedrez gastado, salto entre las sombras, vuelvo más piantada.
Ojalá me atreva a ser más asesina de mis sueños para no soñarte.
Ojalá pueda poner en penitencia mi paciencia para no esperarte.